Me llamo Chicho y voy a contaros mi triste historia. Cuando tenía sólo un añito llegó un bebé a mi hogar. Yo estaba muy contento y lo cuidaba mucho, pero empecé a ser un estorbo, no había tiempo para mí. Un día de lluvia, mis amos me subieron al coche y yo pensé: “que bien, vamos a pasear todos juntos como lo hacíamos antes”.
Llegamos a un monte frondoso, me bajaron y arrancaron el coche huyendo a gran velocidad.
Yo corrí y corrí gritándoles que se olvidaban de mí. No pude alcanzarles.
Cayó la noche, y otra y otra y comprendí que ese iba a ser mi nuevo hogar. Frio, miedo, hambre, sed, peleas con otros animales por un poco de comida… así he estado 4 años, que han dejado huella en mi pobre cuerpecito, heridas que ya nunca se curarán.
Aún así soy muy bueno y cariñoso, obedezco a todas las órdenes básicas y sólo quiero sentir el calor de un hogar como el que tuve cuando era pequeñito.
Por favor conóceme. No te defraudaré nunca.
Telf: 633 165 892